El pensamiento del politicólogo francés
PARIS.– La investigación policial sobre los atentados de julio en Londres dejó en evidencia que los fanáticos terroristas no venían de Medio Oriente, de Afganistán o de Bagdad. La mayoría de ellos había vivido casi toda su vida en el Reino Unido.
Como en Madrid, los atacantes estaban totalmente integrados a la sociedad en que vivían. Lo que ayer parecía impensable hoy es una realidad: los vínculos entre los extremistas y la organización Al-Qaeda son cada vez más difusos, y a veces inexistentes, hasta tal punto que la única relación que existe entre muchos grupos terroristas y la organización de Osama ben Laden, según el investigador francés, es la reivindicación de un acto terrorista en su nombre.
“Cada vez se ven más células autónomas, formadas en el lugar mismo en el que se comete un atentado. Estas células usan, por así decirlo, una franquicia: toman la marca Al-Qaeda sin estar en contacto real con la organización”, dice el politicólogo francés, director del Centro Nacional de Investigación Científica de París (CNRS, por sus iniciales en francés) y de la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales.
Esta forma de funcionar, según Roy, deja en evidencia que ya no es necesario que alguien del círculo de Ben Laden viaje con pasaporte falso para dar las instrucciones a las diferentes células. "Estamos en una situación en la que un grupo de amigos de los suburbios decide hacer un Al-Qaeda. En Internet encuentran una receta para hacer explosivos, un slogan y se adoctrinan on line", dice Roy.
En una entrevista con LA NACION, Roy -autor de "Genealogía del islamismo" y "Las ilusiones del 11 de septiembre"- dice que las raíces del terrorismo "están en nuestros países, en Occidente. Los militantes se radicalizan en Londres o en París y parten luego a la Jihad, a la guerra santa". También dice que hay puntos en común entre el "Che" Guevara y Ben Laden.
-¿Qué distinción hace entre los diferentes tipos de organizaciones terroristas?
-Están las islámico-nacionalistas, implicadas en un combate nacionalista, como el Hezbollah libanés o el Hamas palestino. Y están las internacionalistas: aquí sólo incluyo a Al-Qaeda, o lo que lleva la etiqueta Al-Qaeda.
-¿Qué es la "etiqueta de Al-Qaeda"?
-Hay gente que dice pertenecer a Al-Qaeda, pero que no tiene ningún contacto con esa organización. Al-Qaeda no tiene objetivos locales ni nacionales, sólo recluta a musulmanes sin raíces, jóvenes generaciones que van de país en país y se sienten parte de la aldea global.
-Pero Al-Qaeda se alió a organizaciones nacionalistas en Irak.
-A veces ocurre. Son los casos de las alianzas en Irak entre Al-Zarqawi y los baasistas, o en Afganistán, con los talibanes, o en Chechenia, con los independentistas. Pero estas alianzas son coyunturales. Cuando en Irak haya una opción política seria, los baasistas pondrán fin a su relación con Al-Zarqawi: no tienen las mismas perspectivas políticas.
-¿Existen otras diferencias?
-Al-Qaeda no recluta terroristas en los ambientes islámico-nacionalistas. No hay militantes de Hamas o de Hezbollah que hayan cometido atentados bajo el sello de Al-Qaeda.
-¿Ningún militante de Al-Qaeda pertenece a organizaciones políticas del mundo árabe? ¿Tampoco los militantes europeos?
-En los casos francés y británico, ninguno de los jóvenes que siguen a Al-Qaeda pasó por una gran organización política islámica. Sin embargo, algunos pasaron por la Jamaat Al-Tabligh. Pero Jamaat no es una organización política, sino predicativa religiosa. Con esas organizaciones, Al- Qaeda puede tener vínculos.
-Al-Qaeda prefiere asociarse a una organización que predica un islam riguroso en vez de aliarse con un movimiento político. ¿Esto hace de Jamaat Al-Tabligh una organización terrorista?
-El Jamaat no es una organización terrorista. Predica un islam sin territorio, que no tiene vínculos con una cultura, o una perspectiva nacional. El vínculo entre Jamaat y Al-Qaeda no es directo. Ambos se dirigen a un público supranacional, que vive sin relación con un conflicto político anclado en una idea nacional.
-¿Cuál es el objetivo de Jamaat?
-El Jamaat surgió en la India en 1926 y su objetivo es atraer a los musulmanes al verdadero islam. El Jamaat considera que los musulmanes de hoy viven bajo una forma de sincretismo, en India con el hinduismo y en Europa con el cristianismo, la laicidad o la secularización. Para ellos, el islam derivó en el sincretismo porque se insertó en una cultura local. Están en contra del concepto de un islam hindú, egipcio, árabe u occidental.
-¿Cómo explica que viajen de país en país intentando convertir a los jóvenes al "verdadero" islam?
-El Jamaat no va a buscar a los convertidos. Tiene una técnica de predicación similar a la de los mormones. Así como los jóvenes mormones dedican un año a hacer proselitismo fuera de EE. UU., el Jamaat envía gente para predicar fuera de sus países de origen. Los equipos están compuestos por gente que no tiene nada que ver entre sí: un uzbeco, un paquistaní, un francés de origen marroquí y un británico convertido, juntos, van a viajar a la Argentina para predicar. La idea es acompañar la "deculturación": hacer que el islam que se predica no sea un islam nacional.
-¿En qué casos llega el Jamaat a reclutar fieles?
-Lo logran cuando hay una crisis de identidad. Ellos proponen reconstruir una identidad bajo criterios religiosos. Funcionan como sectas. O están adentro o están afuera. Si están adentro, son miembros de la comunidad y viven entre ellos. Esa es la diferencia con un católico, que lo comparte todo con un no católico. Para uno del Jamaat, eso es inconcebible: no se puede compartir algo con un no creyente. Es posible que una pequeña parte de ellos vea un nuevo horizonte en la guerra santa. Pero este movimiento no es un vector de la guerra santa. El problema es el impacto de las ideas de este movimiento entre la población musulmana. Allí donde el Jamaat está bien implantado hay problemas no de violencia, sino de convivencia: los hombres que no estrechan la mano de las mujeres, los que no quieren que las niñas vayan a gimnasia, los que presionan a las escuelas primarias y crean un clima de segregación que divide a la sociedad...
-¿Francia considera que este movimiento es legal?
-Normalmente, estos grupos son legalistas, cuando vienen tienen una visa. Se presentan a la comisaría, aunque no están obligados, porque no son combatientes de la Jihad. En Francia, el Jamaat Al-Tabligh integra el Consejo Francés del Culto Musulmán, pero con su nombre traducido como Sociedad o Comunidad para la Predicación.
-¿Cuál es el vínculo con Al-Qaeda?
-Lo que piensan los miembros de Jamaat va en el mismo sentido que Al-Qaeda: no están hechos para vivir en esta sociedad. Ambos se dirigen a jóvenes de segunda generación que se sienten excluidos y desarraigados. Pero el Jamaat no es una organización terrorista. No tiene relación con Al-Qaeda. Sin embargo, algunos de los jóvenes que regresan al islam a través del Jamaat consideran que el Jamaat es muy flexible, porque no tiene proyecto político. Algunos jóvenes dicen que no pueden vivir en paz con Occidente, que masacra a Palestina, a Chechenia. Por eso buscan a Al-Qaeda.
-Dijo que Al-Qaeda se considera como un movimiento desvinculado con un combate nacional. ¿Cómo se explica?
-Los primeros militantes de Al-Qaeda eran de Medio Oriente. Partían a Afganistán como voluntarios para combatir a los soviéticos junto a los mujahiddines afganos. Son gente que no cree que "islam" sea sinónimo de "árabe". Abandonaron Medio Oriente porque creyeron que los movimientos de la región eran nacionalistas y que el nacionalismo no tenía que ver con su combate. Por eso se unieron a una Jihad que no tenía nada que ver con Medio Oriente.
-El contexto nacional no les interesa...
-No es el caso de la gente que apoya a Hamas, en Palestina, o al Frente Islámico de Salvación, en Argelia, y que lo hace por razones nacionalistas y religiosas. Ingresan en Hamas porque creen que este movimiento defiende mejor los intereses del pueblo palestino. Los que adhieren a Al-Qaeda no están interesados en el marco nacional. A Al-Zarqawi, el jordano, no le interesa Jordania. Quiere luchar contra los norteamericanos, por eso va a Irak. Desde el principio este grupo atacó a EE. UU. y al mundo occidental. Desde sus comienzos tuvieron una estrategia global, no nacional.
-¿Y cómo funcionan en esta guerra?
-A través de células locales. Nunca se envió gente a un país extranjero para cometer un atentado reivindicado por Al-Qaeda. Los pilotos de las Torres Gemelas se encontraron en Hamburgo, se unieron a Al-Qaeda en Hamburgo. No era gente que se radicalizó en Egipto o en Arabia Saudita y que luego fue enviada a Hamburgo. Si viven en Leeds, atacarán Londres, si viven cerca de Madrid, atacarán Madrid.
-¿Y si viven en Buenos Aires?
-El caso argentino es diferente. La población de origen árabe está más bien vinculada al Hezbollah. Cuando se atacó la AMIA, fue más bien en respuesta a una actitud. Es como si el Ejército Republicano Irlandés atacara Gibraltar. Entra en una perspectiva de liberación de Irlanda del Norte. El Hezbollah va contra Israel.
-¿Cree posible que un grupo de Al-Qaeda cometa un atentado en América latina?
-Al-Qaeda no cuadra entre los movimientos libaneses y chiitas de América latina. Al-Qaeda es muy antichiita, y la población de origen árabe en América latina es, sobre todo, chiita.
-¿Se puede reproducir el método de reclutamiento que se experimenta en Europa?
-Generalmente, reclutan entre la población recién llegada. No van a reclutar entre la población de Medio Oriente instalada desde hace décadas en América latina.
-¿Y cómo predican la guerra santa?
-De la misma forma en que un guerrillero de los años 70 predicaba la revolución. Hay muchos puntos en común entre el "Che" Guevara y Ben Laden. La palabra clave de Guevara fue "revolución", y no Estado proletario. La palabra clave de Ben Laden es "Jihad", y no Estado islámico. Otro punto en común es que se trata de un movimiento generacional, de jóvenes, contra el sistema establecido. Así como el "Che" no fue a la Argentina a hacer la revolución, Ben Laden no fue a Arabia Saudita. Se hace la revolución en los otros países, no en el propio. No hay militantes de Al-Qaeda que hayan hecho la revolución en su propio país. Su objetivo es destruir el orden mundial. En los textos de Ben Laden, sus declaraciones, no hay referencias a lo que se hará una vez que hayan ganado. Son movimientos contestatarios. No les interesa el poder. Por eso se los acusa de nihilismo: están en el mismo orden que los anarquistas.
-¿Qué función cumple Internet en el terrorismo internacional?
-La pregunta es si a través de Internet hay instrucciones que se difunden o si se convirtió totalmente en algo virtual. Quizá las dos respuestas sean correctas. Tenemos los dos modelos: el de origen, en el que un intermediario que estuvo en Afganistán crea su pequeña célula, y el modelo actual, en el que ya no es necesario un intermediario, sino sólo un grupo de jóvenes enojados con la policía, con todo el mundo, que se juntan a navegar en Internet y encuentran a Al-Qaeda y saben que si hacen un atentado en su nombre serán famosos.
-¿Dónde está la raíz del terrorismo?
-El gran error es creer que las raíces del radicalismo islámico están en Medio Oriente y que hay una exportación del conflicto de Medio Oriente hacia el resto del mundo. No es así. Los militantes se radicalizan en Londres o en París y luego parten a la Jihad. Las raíces del terrorismo están en nuestros países. El que quiera hacer un atentado en la Argentina, no vendrá del exterior. Será un argentino, con toda su vida hecha.
Por Patricio Arana
Para LA NACION
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