(Prof. Eremías Galimba)
Mi gran amigo, y respetable erudito, doctor Paulo Rafael Montilla Montaña, quien con gran sensatez y acierto dirige esta colección, me ha pedido que tenga a bien prologar el relato del profesor Eremías Galimba que en estas páginas publica Editorial "Sol Nuevo".
De más está decir que yo no podría, bajo ningún aspecto, negarme a una requisitoria del doctor Montilla Montafia y, menos aún, cuando se me concede el honor de firmar, así se trate de pocas líneas, algo incluido en uno de sus exquisitos volúmenes. Pero, con todo, nobleza obliga, creo conveniente hacer alguna salvedad, dado que muchos lectores podrían verse sorprendidos al hallar un trabajo del profesor Eremías Galimba con prólogo mío, debido a las opuestas concepciones filosóficas que me enfrentan con tan distinguido catedrático desde hace muchos años.
Sin embargo, debo aclarar al lector que, no por el hecho de encontrarnos con el colega Galimba en veredas enfrentadas, dejo de reconocer que nos hallamos ambos en la misma calle conducente al enriquecimiento intelectual y el esclarecimiento histórico.
Si bien la humana y sana variedad de conceptos ubica a Eremías Galimba en líneas de estudio que no comparto, debe saberse que profeso por él un profundo respeto y una sincera admiración.
En virtud de esto que señalo es que no sólo he aceptado realizar este prólogo, sino que me he tomado el atrevimiento de realizar algunas, no muchas, acotaciones marginales, que sólo pretenden ayudar al lector e introducirlo en el complejo pensamiento del profesor Galimba. Estas anotaciones se hallarán al pie de las páginas, junto a las iniciales N del P: Nota del prologuista.
Muchas gracias.
(Profesor José María Narval)