¡Cómo es de sensible la emoción del crepúsculo!
El silencio es tan hondo que hace daño casi,
a pesar de que arde, todo floral, arriba,
en la emocionada palidez del cielo,
con eucaliptus negros, de improviso, subidos.
¡Y cómo se prolonga la emoción! ¿Cuándo
una dulzura suave, flotante, alargó tenues
sombras entre las plantas? ¿Cuándo salió la luna?
Soledad de los campos con luna. Soledad.
Campo y luna, dos notas sólo que sostienen
esta música eterna. Campo y luna.
¿Para qué más? Tengamos el oído sutil.